ISBN: 9789562600934
Edición: 2
Sello: Palabra Editorial
Colección:
Código: 9789562600934
Editorial: Palabra Editorial

Cierta Femenina Oscuridad

Autor: Prado, Eugenia

$ 222 MXN

«Cierta Femenina Oscuridad» de Eugenia Prado es un texto atravesado por múltiples formas: en él comparecen tanto la lírica como el drama y el tejido fi ccional propio de la narrativa. Un poema dramático estructurado en siete capítulos que en realidad confi guran un solo diálogo, más bien un monólogo entre consciente e inconsciente, entre hombre y mujer, vicio y virtud, amor y erotismo, sumisión e irreverencia. La pregunta que dota de sentido al texto es la pregunta por la sexualidad femenina, encarnada en forma par por dos personajes símbolos: Tulcea y Udine. Cierta Femenina Oscuridad es un texto en trance de parirse, parirse como poema, como drama, como épica. No lo sabemos, es multiforme y multilingue. Desde la Biblia hasta el I Ching, pasando por textos de psicología de divulgación, se predican «argumentos » sobre la mujer. Se la califi ca, se la tacha, se la predica, La mujer es el objeto de sermón bíblico, religioso, lingüístico, lexicológico, psicológico, etc. Que ocupa una buena parte del texto de E. Prado. Como si nos propusiéramos llenar un espacio inconcluso, una zona devastada, desamparada y lo hiciéramos mediante palabras: no muchas, las que circulan, desde occidente a oriente en el medio local. El texto de E. Prado logra atraer por el predominio de lo semiótico y pulsional que devora el lenguaje en sucesivas formas, constituyendo una especie de desesperado diccionario de esa psicósis en llamar amor: cuando el ser de la mujer encarna en otro y experimenta así el vacío, la ausencia, el misterio de la muerte y la vida en su inextricable conjunción. El texto llena con astucia, con ironía y belleza ese pasaje entre cómo se llega a ser mujer casi sin desearlo, con ira y rebeldía, con cansancio y con odio. Ese es el límite del texto, lo pulsional y el lenguaje cultural que bosqueja como un formato mayor el texto de los personajes, los que dotan lo femenino como una oscuridad. Y para terminar cabe decir, que el gran arte del texto es la productividad de su escritura, entrecortada con el decir común y conservador, emergen las voces que pueblan un paisaje por todos conocido: la tiniebla femenina, la grieta que todo lo contiene, la Medusa que apenas si se ríe esta vez de si misma y de sus sombríos pelos.