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Somos tranquilos, pero nunca tanto…

$ 275 MXN


Autor: Carrera, José Miguel
ISBN: 9789569071485
Edición: 1
Sello: Ceibo Ediciones
Colección:
Código: 9789569071485
Editorial: Palabra Editorial

Quizás la novela todavía pueda decir cosas que no pueden ser dichas de otra manera, como dice Carlos Fuentes, el punto donde la novela concilia sus funciones estéticas y sociales se encuentra en el descubrimiento de lo invisible, de lo no dicho, de lo olvidado, de lo marginado, de lo perseguido, haciéndolo, además, no en necesaria consonancia, sino, muy probablemente, como excepción a los valores de la nación oficial. Cuando la maquinaria de sometimiento del ser humano se ha sofisticado; cuando a las espantosas técnicas de destrucción masiva y de maquila esclavizante se suma la tiranía de la información pre-digerida, la novela cuenta con nuevas armas y nuevas alianzas interdisciplinarias que nos permiten encontrar al menos un respiro, un espacio en que la condescendencia y la hipocresía, la lamida de botas sea mal vista. Necesitamos otros héroes, unos chicos que no lloriqueen de la mañana a la noche, que no se traguen el orgullo para quedar bien; unos muchachones que escupan al suelo cuando les hablen cursilerías, que se resistan a poner la otra mejilla. La lectura de Somos tranquilos, pero nunca tanto, nos hace recordar las palabras de Noel Irías, joven periodista y combatiente sandinista, cuando poco antes de su muerte demasiado temprana nos decía que en ocasiones me pregunto si acaso fueron útiles todas esas bajas. Pero creo que si dentro de 30 años entro a una discoteca y me encuentro con un joven de pelo pintado de morado, o al rape, y con la cabeza teñida de anaranjado fluorescente, 15 aretes en las orejas, 32 pulseras, en taparrabos y sandalias, y lo veo entrar y saludar a sus amigos diciéndoles ‘compas’, o su equivalente político de la época, eso indicaría que todas las muertes no fueron en vano. Creo en el potencial de los jóvenes del futuro, pero creo que hay que transmitirles una cosa, una cosa nada más: que en ellos mismos radica el potencial liberador de los jóvenes del 3000 y del 4700